El desarrollo es el 30% del costo real
Montar la tienda —el diseño, cargar productos, conectar pagos y envíos— es solo una parte. Lo que hace que una tienda venda, y lo que la mayoría no presupuesta, es el otro 70%: traer visitas (SEO y pauta), las fotos y descripciones de cada producto, y el trabajo continuo de optimizar la conversión. Una tienda perfecta sin tráfico no factura nada.
Qué plataforma según tu caso
- Shopify: lo más rápido de poner en marcha y sin preocuparte de mantenimiento. A cambio pagas una cuota mensual (desde ~US$29) y tienes menos control sobre el SEO técnico y el detalle del diseño. Buena opción para catálogos pequeños o medianos y para quien quiere vender ya.
- WooCommerce (WordPress): sin cuota de plataforma y con control total, pero necesita un buen hosting y alguien que lo mantenga actualizado. Tiene sentido si ya usas WordPress o si el SEO va a ser tu canal principal.
- A medida: solo cuando el catálogo es enorme, hay lógica de negocio compleja, o necesitas integración fuerte con un ERP o inventario en tiempo real. Se cotiza por funcionalidades.
Los costos mensuales que se olvidan
Además del desarrollo (pago único), una tienda tiene gastos fijos:
- Plan de la plataforma (Shopify) u hosting de calidad (WooCommerce).
- Comisiones de la pasarela de pago: entre 2,5% y 4% por venta en Colombia. Sobre el volumen del año, es una cifra grande.
- Mantenimiento y seguridad, sobre todo en WooCommerce.
- Marketing: SEO, contenido o pauta para traer compradores. Es un costo continuo, no opcional.
La carga de catálogo es un proyecto en sí mismo
Si tienes 30 productos, entra en el desarrollo. Si tienes 300, con foto, descripción propia y SEO de cada ficha, eso es un trabajo aparte y se cobra por volumen. Las fichas de producto son las que captan al comprador que busca exactamente esa referencia, así que hacerlas bien es lo que separa una tienda que rankea de un catálogo invisible. Lo desarrollamos en la guía de SEO para e-commerce.
Antes de contratar
- Presupuesta lo mensual, no solo el desarrollo.
- Confirma quién es dueño de la tienda, del dominio y de los datos de clientes.
- Si migras una tienda existente, exige un plan de redirecciones para no perder los pedidos ni el posicionamiento.
- Ten claro tu canal de tráfico desde el día uno: una tienda sin plan para traer visitas es una inversión que no retorna.
